Recent News

Arquitectura y Urbanismo en Camagüey

En Camagüey las edificaciones tienen un marcado acento de los terratenientes de la época, son construidas con ladrillos, constan de techos de tejas de barro, tienen una sola planta y un puntal moderado.

Estas casas tenían el techo en una sola corriente, altísimo en la sala, bajando en declive hasta el puntal que daba al patio, que por lo general era muy bajo.

La tipología habitacional es diversa: casas para los terratenientes y colgadizos para los más pobres. El patio era el elemento fundamental de la distribución, casi siempre central.

La estampa de aquellos patios, que aún se conservan intactos en numerosas casas, logra el buscado objetivo de tranquilidad y frescura, en una atmósfera de humedad y sombra.

Las fachadas se distinguen por el guardapolvo, que puede ocupar todo el frente o jerarquizar la entrada principal, con aleros que corren a todo el frente. La puerta es gigantesca, claveteada, con postigos, y va flaqueda por un par de lisas "pilastras" que no llegan al suelo --de donde se deduce su función decorativa-- las cuales después ocuparon todo el puntal.

Las ventanas sobresalen por sus preciosas balaustradas de madera, que la modernidad reemplaza con la herrería del siglo XIX, para ofrecer mayor iluminación y seguridad a los espacios que se van haciendo mayores.

En la provincia de Camagüey existían graves dificultades con el abasto de agua, por lo que los alfareros encontraron una magnífica solución: las ventrudas tinajas que se utilizaban para almacenar aceites y vinos sirvieron para guardar agua de lluvia limpia y fresca.

El tinajón colocado bajo los chorros de las canales, que recogían la lluvia de los tejados, llegó a convertirse en un objeto imprescindible en cada patio camagüeyano, lo que conllevó a que le nombraran "La ciudad de los Tinajones".

Las callles se caracterizan por ser estrechas y tortuosas, con presencia de callejones, abundantes plazas y plazuelas.

Entre las plazas están: Plaza San Juan de Dios, Plaza del Carmen, Plaza de Armas (hoy Parque Agramonte), y Plaza del Cristo, todas de interés.

Entre las edificaciones de tipo histórico-cultural están: la Casa Natal de Ignacio agramonte (Monumento Nacional), la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen (de influencia barroca, concluida en 1825), el Palacio de Justicia (sede de la Real Audiencia, construida a mediados del siglo XVIII), el Teatro Principal (inaugurado en 1850), la Casa Natal de Gertrudis Gómez Avellaneda, y La Casa de la Cruz Grande (donde se dice se fundó la ciudad).

En Camagüey encontramos, también, el callejón más estrecho de Cuba, denominado La Funda del Catre.Autor: (Héctor Juárez Figueredo.)

Acerca de los adoquines

De menor antigüedad que los tinajones, los adoquines que pavimentan nuestras principales calles constituyen otro toque distintivo de la ciudad.

Hacia la primera mitad del siglo XIX, las polvorientas calles y plazas de las zonas céntricas de Puerto Príncipe fueron pavimentadas con ladrillos o piedras (empedradas, al decir de la época).

Al correr de los años, las obras del acueducto, el alcantarillado y el tendido de la línea del tranvía en las principales arterias urbanas terminaron por deteriorar aquel pavimento original, que en algunos lugares no debió diferir del que aún se observa en Trinidad.

El 3 de julio de 1921 se inició la renovación del pavimento de las más importantes calles de la ciudad. El adoquinado hizo su aparición en Camagüey.

Los adoquines de granito fueron comprados en Noruega, al precio de dieciocho centavos de dólar la unidad. Manos hábiles los dispusieron. Adaptaron su geometría al caprichoso trazado urbano de nuestra ciudad, tejiendo una urdimbre de hermosas figuras que aún hoy pisan los pies de nativos y visitantes.(Héctor Juárez Figueredo)

El habla del viejo Camagüey

Camagüey no solo se distingue por sus características arquitectónicas muy autóctonas, hay un rasgo que se siente a cada paso y que también nos identifica: su hablar cotidiano. Estas peculiaridades en el decir provienen de siglos anteriores y se arraigaron, fundamentalmente, en el siglo XIX.

Aún hoy día muchos utilizamos al despedirnos el arcaico "abur", con frecuencia convertido en el diminutivo "aburito". Se sustituía así el "a Dios" y se camagüeyanizaba el arcaico "agur" del medioevo español. Al recipiente casero, utilizado hoy día para congelar el agua y transformarla en hielo, algunos le llamaban "artena", remedo tal vez de la "artesa", recipiente donde los barberos preparaban la jabonadura para el afeitado.

En la arquitectura somos prácticamente inventores, en el siglo XIX, de las "medias pilastras" que aún se observan en las fachadas de viejas mansiones coloniales, son esas columnas que se parten al medio y no llegan al suelo, también del "guardapolvo", ese alero que sobresale de las casas y que nos preguntamos: ¿de qué polvo nos guardaba realmente? El escalón de entrada de las viviendas es el "quicio" y los que eran de altura y ancho considerables como para sentarse la familia a refrescar en las calurosas tardes o noches, los denominaban "andenes."

Los que habitaban la periferia de la ciudad, llamada marginal, eran nombrados como "indios" y esas áreas eran denominadas "barrios de orilla." Es harto conocido el llamado "voceo" camagüeyano. El "vos", el "vos sabéis", proliferaron por siglos y el pueblo los incluyó en su vocabulario y lo adaptó a su manera de decir populachera, así nació el "vosabeí", entre otros términos que se hicieron peculiares.

¿A qué se debió que proliferaran estos arcaísmos? La jurisdicción de Puerto Príncipe, distante del mar, carecía también de comunicación terrestre con el resto de la isla, la ciudad poseía una particular unidad geográfica, con la llegada del ferrocarril, a mediados del siglo XIX, es que Puerto Príncipe se abrió al resto de la isla, pero para ese tiempo ya estaban muy marcadas en la forma de hablar de su pueblo expresiones y palabras.(Tomado dehttp://www.pprincipe.cult.cu/leytrad/el-habla-viejo-camaguey.htm)

Leyenda del tinajón

«No abundan los aljibes; el agua se recoge en hermosas tinajas [...], colocadas en los patios, por su gran cantidad contendrán 4 ó 6 de ellas la cantidad de agua de un aljibe».

Así describió el habanero Antonio Bachiller y Morales los típicos tinajones camagüeyanos cuando en 1838 visitó la ciudad de Santa María del Puerto del Príncipe.

El tinajón es el símbolo camagüeyano por antonomasia. Constituye la representación lugareña más enraizada. Por ello, a Camagüey se le conoce en toda Cuba como la "ciudad de los tinajones". Nuestro tinajón tiene antecedentes en la vasija andaluza. Fue la solución con la que alfareros procedentes del sur de España -asentados tempranamente en Puerto Príncipe- trocaron en almacenes de agua los recipientes antes empleados para guardar granos, vinos, aceites y otros líquidos. Aunque los tinajones se elaboraron masivamente en nuestra región a partir del siglo XVII, no son privativos de ella. Se hicieron también en otros lugares de Cuba -Trinidad y Sancti Spíritus-, las Antillas -Jamaica- e, inclusive, en la América del Sur -Chile y Perú-, donde se recogió la tradición alfarera de la civilización incaica.

Del barro rojo de la Sierra de Cubitas comenzaron a fabricarse los tinajones desde los años del 1600, según noticias, a pesar de que no hay hoy día ningún tinajón inscrito con fecha tan remota. La más antigua data de 1760. Su producción tuvo el mayor auge en las décadas centrales del siglo XIX. A partir de 1868, con el inicio de las contiendas independentistas, quedó casi cancelada. Se restableció sólo entre 1878 y 1895, para luego cesar por completo. Todo hogar del Camagüey tenía al menos un tinajón.

El agua contenida dentro las frescas paredes era empleada para beber y cocinar, y se hizo brindis acostumbrado a las visitas de propios y extraños. Y muchos de estos terminaban casándose aquí... Por ello antaño y aún hoy suele decirse, en noviazgos y bodas semejantes al galán: -¡Ese tomó agua de tinajón! En 1900 existían en la ciudad más de 16 mil tinajones. Hoy apenas quedan unos 2 500 de los originales. Muchos de los que hoy adornan jardines y parques fueron fabricados con posterioridad a 1976, cuando se rescató esa tradición alfarera. De uno a otro siglo los tinajones fueron variando la forma.

En esencia siempre quedó un modelo clásico que ha llegado hasta nuestros días. El típico tinajón camagüeyano es aquel de voluminosa panza, líneas geométricas delimitadas y cresta destacada, o amigdaloide. Distintas anécdotas lo sitúan como escondite propicio para donjuanes pueblerinos sorprendidos en pleno romance, en terreno ajeno...

Se dice que en 1875 un soldado mambí visitaba a su hijo enfermo en la ciudad, cerca de la histórica Plaza de San Juan de Dios. Fue delatado y pudo salvarse de ser capturado por los guardias civiles españoles que lo buscaban, escondiéndose dentro de un voluminoso tinajón. La imaginación de decenas de artesanos jugueteó con el blando barro en disímiles inscripciones y motivos ornamentales. El torno siguió girando generación tras generación. Los maestros alfareros sentaron las bases de la actual cerámica camagüeyana.

Y junto a esta nueva generación, en los típicos patios del Camagüey, transpirando humedad de siglos, entre arecas, flores y helechos, todavía vigilan el tiempo los grandes y ventrudos tinajones.

Semana Santa en Camagüey

Una de las procesiones tradicionales de la Semana Santa era la del Santo Entierro. En ella se conducía el Santo Sepulcro en hombros de 14 ó 16 fornidos cargadores.

Auxiliados de almohadillas pequeñas realizaban su conducción. Era típica por el especial y acompasado ritmo que empleaban.El movimiento de balanceo hacía tintinear las campanillas e imprimía algo especial a la ceremonia. Con los años la procesión fue reduciendo su recorrido.

En los últimos años en que salió, ésta se iniciaba a las 8 de la noche. Partía de La Merced y tomaba por la calle Estrada Palma (antes Soledad, hoy Mayor General Ignacio Agramonte) hasta Avellaneda.

Seguido el Sepulcro por una imagen de la Virgen Dolorosa, se tomaba por Avellaneda hasta Luaces. Y por esta última calle hasta la Catedral. El Domingo de Resurrección salía el Santo Sepulcro de la Catedral.

En la parte superior iba la imagen del Resucitado, de pie y adornada de un valioso manto de púrpura y oro. Se encontraba con la Virgen de la Alegría en la esquina de Cisneros y Martí.Allí se verificaba el saludo de Madre e Hijo, haciendo ambas figuras un ligero movimiento de inclinación. Juntas seguían hasta La Merced.

Desde el siglo XVIII se efectuaban otras procesiones religiosas que salían en recorrido por distintas áreas de la población. Una de ellas comprendía las plazas de San Francisco, La Soledad, La Merced, y la de Armas (hoy Parque Agramonte). Era el recorrido denominado Via Crucis.

En las fachadas de aquellas casas frente a las cuales la procesión hacía determinadas paradas en función de la liturgia se colocaban cruces. Ante ellas los creyentes oraban o hacían la señal de la cruz. Existían las 14 paradas, situadas en casas particulares o iglesias.

Hoy quedan dos. Una en el extremo derecho a la entrada del templo de Nuestra Señora de La Merced. Otra en la casa de Avellaneda y Martí, considerada Monumento Local.(Tomado de http://www.pprincipe.cult.cu/leytrad/la-semana-santa-camaguey.htm)

El Templo de la Merced de Camagüey

Se cuenta que donde está hoy la Plaza de los Trabajadores había hace siglos una laguna. Un día, a inicios del siglo XVII, comenzaron a oírse gritos y llantos entre los matorrales de la orilla. Junto a aquellos, se escuchaban crujidos de árboles que caían atacados a hachazos.

Los vecinos de la villa no osaban acercarse. Pasaron los días y se vio emerger entre los arbustos una iglesia blanquísima, y en la puerta un sacerdote con una cruz en la mano. Había surgido el templo de La Merced.

Pasó el tiempo, se secó la laguna y creció la villa. Era el siglo XVIII.

Un día se detuvo un maestro de obras. Iba hacia Santiago de Cuba a construir un templo. En sus acémilas traía planos y atuendos. En el Príncipe lo invitaron a que hiciera realidad su proyecto. El antiguo templo de La Merced, de embarrado y cal blanqueada, resultaba poco para los ya ricos y orgullosos vecinos.

No se sabe si a gusto u obligado, pero se quedó. En poco tiempo edificó un nuevo templo. Era tan hermoso que sacerdotes y vecinos homenajearon al arquitecto con un banquete.

Cuando la alegría estaba en su apogeo requirieron al alarife en la puerta de la iglesia. El buen hombre acudió al llamado. Jamás regresó...

Unos dijeron que se lo había tragado la tierra. Otros, que el diablo se lo había llevado para que no hiciera otro templo igual. Los terceros, que había sido emparedado por el diablo —la maldad— en contubernio con la tierra y la cal.

(Autor: Héctor Juárez Figueredo)

grupo vocal Desandann de Camagüey

Desandann surge por el interés de un grupo de descendientes de haitianos en Cuba, de investigar, recopilar y rescatar la música autóctona de sus ancestros y sacar a la luz una faceta un tanto olvidada de la cultura haitiana que forma parte indisoluble también de la cultura cubana: La cancionística.

El estilo interpretativo de esta agrupación creada en 1994, se caracteriza por la profesionalidad en la concepción armónica, el empaste y la ductibilidad de las voces. En su acabado artístico intervienen la danza, el teatro, la poesía y la utilización de instrumentos de percusión.

Su repertorio activo abarca más de 50 canciones de diversos estilos y temas de otras regiones caribeñas, incursionando además en algunos géneros de la música cubana como el son, el guaguancó, el bolero y la canción.

En los años 1966 y 1999 actuaron en importantes escenarios de la República de Haití.
En 1997 viajaron a Cancún y Estados Unidos de América, invitados por asociaciones culturales y fueron aclamados por públicos de Texas, Houston, New York y Washington con gran éxito y excelentes opiniones de la crítica especializada.

En 1998 graban su primer CD en los estudios Siboney de la ciudad de Santiago de Cuba para una importante firma disquera de Estados Unidos, luego en 1999 graban su segundo CD para la disquera Aspic de Francia.

En el año 2000 realizan su segunda gira por los Estados Unidos actuando esta vez en New York, New Jersey, New Rockeler y Cleveland. Continuaron viaje hasta Toronto, Canadá, donde participan en el Festival de Música y Danza de Harbourfront.

Su tercera visita a Estados Unidos la realizan en junio del 2001 donde actúan en la Universidad de Columbus, Boston, Festival de Jazz de Burlington, Universidad de Platsburg, Universidad de Maryland y Miami.

En nuestro país sistemáticamente se presentan en teatros, salas y comunidades así como en las principales emisoras de radio provinciales y nacionales y en programas estelares de la Televisión Cubana.

Desandann ha estado presente también en los principales festivales de música vocal y folclórica de carácter nacional e internacional realizados en diferentes escenarios cubanos.

Conjunto camagüeyano Maraguán participará en Festival Nacional Piña Colada

El reconocido Conjunto Artístico Maraguán, de la Universidad de Camagüey, actuará entre el primero y el cuatro del entrante abril en el Festival Nacional Piña Colada, organizado en la provincia de Ciego de Ávila y donde estarán presentes cerca de 600 artistas de diferentes manifestaciones.

Para la ocasión, el colectivo dirigido por el ingeniero Fernando Medrano Vireya seleccionó las coreografías: "Por los campos de mi Cuba", "Homenaje" y "Cubanísimo", todas ejemplificadoras de una sistemática labor de rescate del patrimonio danzario y musical en la región.

Abocado ya a su aniversario número 29 –los cumplirá en noviembre- el conjunto tiene prevista en breve la presentación de cuatro proyectos comunitarios con alumnos de diferentes niveles de enseñanza, en el Teatro Principal de la capital camagüeyana.

Orgullo del movimiento de aficionados al arte en el país, el "Maraguán" – no conforme con su carácter de agrupación multi-laureada nacional e internacionalmente- se propone con su activismo en el seno de la sociedad, incorporar a todos los interesados en cultivar la música y la danza.

Por: Yolanda Ferrera Sosa (Radio Cadena Agramonte)

Semana de la cultura camagüeyana

La Semana de la Cultura Camagüeyana festejó este año el aniversario 496 de Santa María del Puerto del Príncipe, hoy Camagüey, uno de los primeros núcleos poblacionales erigidos por los españoles en América.

Eusebio Leal, historiador de la ciudad de La Habana, ofreció una conferencia en la apertura del foro.

Leonor, la muñeca de más grande del mundo, con 22 metros, fue levantada y expuesta en la Plaza de los Trabajadores el día 2.

Actividades de contenido histórico, artístico, literario, recreativo y deportivo figuraron en el programa de la semana de jolgorio. La alegría y el entusiasmo de sus hijos caracterizaron las actividades de esta larga y conmemorativa jornada.

Varias fueron las motivaciones para la celebración de esta fecha, el reconocimiento a los 55 años de la orquesta Ritmo Moderno, los 160 del Teatro Principal, el centenario del compositor camagüeyano Jorge González y la obra del escritor Juan Ramírez Pellerano.

Santa María del Puerto del Príncipe nació en 1514 a orillas de la norteña bahía de Nuevitas, tuvo su segundo asentamiento en Caonao, y el definitivo en 1528 en una llanura mediterránea abundante en ríos y arroyos.

Capital de la Ciudad de los Tinajones

Recent Comments | Recent Posts


Bloggerized by : GosuBlogger | designed by: Website Builder | Coded by: Blog Directory | Provided by: Wedding photojournalism chicago
bottom